Locke, S. KNIGHT

Esta peli es especial (claro, te dirás, si no qué leches pintaría aquí; bien visto), diferente, increíblemente humana y catártica: el retrato de un hombre, con todos los claroscuros que ello implica.

Así de primeras la cosa no pinta demasiado divertida: casi hora y media viendo cómo un tío conduce y habla por teléfono… En fin, pudiera parecer un truño para frikis.

Pero no es así. Porque casi desde el primer momento comenzamos a empatizar con Iván Locke, con esa lucha interior ante lo que se le viene por delante: elegir. Y no es una elección baladí, la verdad: sigo con mi tranquila vida burguesa de trabajador modelo, esposo fiel y padre ejemplar, es decir, elijo lo cómodo; o me quito la careta, soy honesto conmigo y hago lo que siento que he de hacer, más allá de los posibles daños colaterales que se deriven de ello.

Y lo genial de la peli es que nos muestra a un Iván dolorosamente humano, que está en un tris de tirar por el camino fácil, pero que finalmente se va autoafirmando en su elección a medida que va sintiendo que ha sido la correcta. Y esa calma interior que va inundando su ser, se fundamentará no sólo en haber sido coherente con su verdadero sentir, sino también en no dejar cabos sueltos: se sincera ante su mujer y logra que el trabajo salga adelante sin su presencia física.

Una loa a lo masculino, a la decisión inquebrantable de no silenciar nuestra alma, a asumir nuestras elecciones (cagadas incluidas), a apechugar con lo que haya de venir… Amor en estado puro. Sí, porque Iván ama a su mujer y su trabajo (aunque de primeras pudiera parecer lo contrario). Porque amar no es más que ser coherente con nuestra verdad más profunda, expresar lo que realmente anida en nuestro interior; no silenciarlo, ni interpretarlo, ni juzgarlo, ni tamizarlo, simplemente abrir nuestro corazón y ser nosotros mismos

Y es que Iván Locke puede perder trabajo y matrimonio en un cruce de caminos… Pero a cambio habrá ganado algo mucho más importante: el poder mirarse de frente cada mañana ante el espejo.

Ese vagido final refleja dos nacimientos: su nuevo hijo y el nuevo Locke. Es el grandioso colofón a esta maravillosa película: un canto a la Vida.

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2 respuestas a Locke, S. KNIGHT

  1. PATXI FUMANAL dijo:

    Muy apetecible!

  2. LUCRECIA dijo:

    Muy interesante, la veré.
    Un fuerte abrazo Chus

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