YOLO

conciertoVeinte pavos en el bolsillo, hay que elegir: cedé o concierto… Primero aparece mi yo burgués, ése pelín cagón que tanto gusta por casa: cómprate el cedé, no seas tonto; el concierto será increíble, un subidón total, pero después… ¿qué?, ¿qué te quedará dentro de una semana?, tan sólo el recuerdo de algo que seguramente haya sido la leche, pero que se irá esfumando poco a poco hasta desaparecer del todo. El cedé es algo real, sólido, para toda la vida, es como sacarte una oposición o comprarte una casa, siempre estará allí cuando lo necesites… Pero al rato aparece mi otro yo, ése más auténtico y rebelde, el que me hace sentir vivo y capaz de todo: pero tío, ni lo dudes; déjate de historias, You Only Live Once; ve a ese concierto, disfruta como nunca con tus colegas y recuerda que casi siempre nos arrepentimos de aquello que no llegamos a hacer, no de lo que hacemos; súbete al tren o se irá para siempre…

Y aquí estoy, brincando como un animal, desgañitándome hasta perder la voz, vibrando en este frenesí que me lleva, junto con toda esta gente, a lugares que no alcancé ni a soñar.

Para Zami

Esta entrada fue publicada en Relatos. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *