Ardores de agosto, A. CAMILLERI

ardores de agostoÉsta es la décima aventura del comisario Montalbano. Una Sicilia abrasadora será el lugar donde volverá a resolver el crimen de turno. Y es que Montalbano no es un policía cualquiera; por encima de cualquier cosa, Salvo es un policía humano: alguien imperfecto y discontinuo, que se equivoca y que nos muestra las contradicciones que afloran desde sus entrañas en cada novela. En este caso se enfrentará al paso del tiempo: ¿cómo no rendirse ante la belleza de la juventud?, ¿cómo ser fiel a tus principios y superar una tentación insuperable?, ¿cómo lograr sacrificar el gozo momentáneo a cambio de no dinamitar tantas horas de proyecto vital conjunto?

Camilleri tiene un gran talento: sus diálogos son tan enjundiosos, aportan tanto (por lo que dicen y por lo que callan), son tan naturales y definen tanto a los personajes, que sus novelas se sustentarían sólo con ellos. Y son estos diálogos desenfrenados los que les dan ese ritmo desbocado, que llega a su paroxismo en un inolvidable desenlace en el que el autor nos muestra en crudo lo más profundo del alma del comisario.

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