Recoletos

estación trenEs de noche y el tren va casi vacío, pero te sientas a mi lado. Yo, quince; tú, más de veinte. Un frenazo y el primer roce. Todo casual. Retiro la pierna de primeras, pero al rato la vuelvo a dejar. Después, mi mano entre los dos. Te acaricio. El dorso, la palma. Poco a poco. Me arriesgo, escarbo en tu falda y voy subiendo por tu muslo. Poco a poco. Mis vaqueros casi revientan. Calor, mucho calor. Tu sexo…

Te bajaste en Recoletos, yo sigo buscando destino.

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